El concepto de “marca personal” surge en la literatura empresarial a finales de los años 90’, consiste en considerarse a uno mismo como una marca con el ánimo de diferenciarse de los demás para conseguir mayor éxito en nuestras relaciones laborales y personales. La marca personal en primera fase debe concretarse y después buscar la manera de transmitirla.
Nosotros como ciudadanos somos lo mismo que consumidores y vemos en los bienes productos, servicios y personas que nos rodean un conjunto de características que apreciamos como deseables para uno mismo. Las características deben diferenciarnos como marca personal, ya sean en las que somos “buenos” o las deseables por la mayoría.
Uno de los aspectos importantes es tener definido quien es nuestro Target o público destinado para adaptar el mensaje que queremos transmitir para que sea claro y convincente, pues este debe ser claro, conciso y concreto. De esta manera lograremos que nuestro público sea convencido para que generen altas expectativas en nuestra marca.
El argumentario de venta es una herramienta para concretar el mensaje que queremos transmitir a nuestro público objetivo. Debemos identificar el registro de autoconocimiento y el objetivo de resultado para establecer que personas y organizaciones son las que nos interesan y que valor les valor a otorgar.
El procedimiento de definición del argumentario de venta es: 1. Características: las que nos diferencian. 2. Diferenciales: Las combinadas, en las que somos buenos. 3. Beneficios para nuestro target: el valor que se les aporta 4. Demostración: mostrar que efectivamente es como aseguramos. Los blogs son la herramienta que nos facilitarían la creación de contenido relevante para nuestro target y recopilar sus recomendaciones. Se debe influir sobre los contenidos que publicamos para evitar malas reseñas del púbico.

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